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Artes y entretenimiento

17 marzo, 2021    /    Larousse Educacion

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¿Desde cuándo nos empezamos a besar?

Apariciones del beso en la cultura

Los besos se pueden dar por sentimientos de amistad, amor, respeto, saludo y muchas otras razones; aunque, por supuesto, varían dependiendo de la cultura y el contexto que se le pueda dar. ¿Pero te has preguntado quién fue al primero que se le ocurrió usar los labios para otro fin que no fuera hablar o comer?

Apariciones del beso en la cultura

India

El beso entre personas ha figurado en muchos estudios antropológicos, cuyos hallazgos aseguran que besar es, históricamente, instintivo e intuitivo. La evidencia más remota que se tiene es en la India del 1500 a.C. Dentro de esta cultura ya había registros del beso en la literatura: anotaciones retóricas describen algunas personas que juntaban sus labios en señal de amor, como el Kamasutra del beso, que enseñaba las formas de realizar este acto.

Persia y antigua Grecia

En la Antigüedad, por otro lado, los persas practicaban el beso en la boca, pero sólo era válido si la persona pertenecía al mismo nivel jerárquico; en cambio, si eran inferiores se besaban en la mejilla o en otra parte del rostro. Hacia la segunda mitad del siglo IV a.C., los griegos tenían permitido besar en la boca a sus hijos, padres, hermanos o amigos cercanos. El famoso filósofo Platón aseguraba que gozaba besar en la boca.

Antigua Roma

Ya en la época del Imperio romano los besos se generalizaron, ya que su práctica estaba presente en las parejas, con los amantes y hasta en gobernantes; incluso crearon una terminología para distinguir un beso de otro. Por ejemplo, un beso en la mano o mejilla lo llamaban osculum; un beso en los labios le decían basium; y un beso profundo le denominaron savolium.

Seguramente te estás cuestionando de dónde viene la palabra “beso” que usamos hoy en día. Ésta se la debemos a un poeta llamado Catulo, nacido en Verona, Italia. Introdujo al latín la palabra de procedencia celta “beso”, más tarde esta palabra sería parte de los poemas románticos que actualmente leemos. De ahí se volvió tan famosa que la gente dejó de llamarlo osculum para sonar más poético. Si bien aquella palabra no desapareció del todo, la podemos encontrar como cultismo: “ósculo” (y es claro por qué nadie la usa hoy en día).

Edad Media

En la Edad Media el beso retoma varios conceptos que involucran el respeto y la admiración (como los musulmanes, que besan el hombro en señal de obediencia). A menudo lo hacían las personas de alta dignidad o entre miembros de la familia real Saudí. No obstante, en la actualidad se sigue practicando sin pertenecer necesariamente de la nobleza.

Los clérigos, en el catolicismo, se les acostumbraba (y hoy sólo en contextos rituales) dar un beso en la mano o en los pies, así como en los cordones de sus hábitos y en las joyas en señal de respeto o saludo a personas de una clase social distinguida entre los nobles y eclesiásticos. Estas prácticas fueron posteriormente utilizadas para dirigirse a la realeza y la aristocracia.

Por otro lado, la nobleza francesa del siglo XV podía besar a cualquier mujer que quisieran, mientras que, en Italia, si un hombre besaba una dama en público era obligación casarse con ella enseguida.

Los besos que damos actualmente

Como te podrás dar cuenta, el beso siempre ha sido partícipe de distintos objetivos para diferentes culturas, tanto sociales como políticas. Desde la masificación de los medios, el beso se volvió moneda corriente: lo vemos en el cine, en las telenovelas y básicamente en cualquier narrativa como la máxima expresión de amor y cariño.

Sólo hay que recordar cómo hasta hace unas décadas aparecía el “beso francés” como la mayor de las prohibiciones, por su alto contenido sexual, y hoy no falta el “beso de tres” como grito humorístico en reuniones. Algunos besos, incluso, hasta son oscuros, negros dirían algunos…

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