ç

El mundo y el cuerpo

17 marzo, 2021    /    Larousse Eduacación

Compartir

Personas que no pueden hablar en su mente

El habla interna es posible gracias a diferentes estructuras y circuitos cerebrales relacionados con áreas esenciales del lenguaje.

Durante el proceso de habla interior se presenta una mayor actividad en algunas regiones cerebrales, las cuales no se observan en el habla abierta.

Es posible que el habla interna se presente de diferentes formas, como la que ocurre durante el pensamiento, la lectura o la escritura, e incluya diferentes dominios: auditivo, motor, kinestésico y visual; así como diferentes grados de abstracción.

Nos referimos a esa vocecilla en tu cabeza que percibes cuando te hablas a ti mismo en silencio. Seguramente la has escuchado cuando intentas organizar tu día, cuando tienes algún problema familiar, en fin, cuando necesitas tomar cualquier tipo de decisión; incluso, es posible que la escuches en este momento, mientras lees este artículo.

Cuando hablamos de voz interior –también llamada habla interior o pensamiento en voz baja– nos referimos a la “experiencia subjetiva del lenguaje en ausencia de una articulación abierta y audible”.

El lenguaje y la voz interior

Varias teorías aseguran que cuando somos niños sólo logramos pensar en voz alta, y no es hasta después de los 5 años que desarrollamos gradualmente la internalización de la lengua oral. No obstante, estudios recientes han evidenciado que los bebés de entre los 18 y 20 meses logran nombrar objetos implícitamente en tareas de comparación y categorización de éstos. Lo anterior sugiere que pueden usar el habla interna, siendo ésta una visión alternativa donde los niños pueden generar una forma de habla interior que podría facilitar el desarrollo de su lenguaje oral.

El habla interna es posible gracias a diferentes estructuras y circuitos cerebrales relacionados con áreas esenciales del lenguaje (áreas de Broca y Wernicke, en el lóbulo parietal inferior), aunque con ciertas diferencias cuando hablamos de manera normal (habla abierta); posiblemente porque en el habla interior hay un bloqueo en el proceso de ejecución.

Sin embargo, diferentes estudios con Resonancia Magnética Funcional han logrado aportar evidencia de que el habla abierta no es sólo un habla interior con procesos motores añadidos, ya que durante el proceso de habla interior se presenta una mayor actividad en algunas regiones cerebrales, las cuales no se observan en el habla abierta.

Otras funciones cognitivas

Además, tiene un papel que va más allá del almacenamiento verbal en la memoria, permitiendo implementar autoinstrucciones, solucionar problemas y la autorreflexión, aunque ésta podría ser perjudicial cuando tiene connotaciones negativas.

Es posible que el habla interna se presente de diferentes formas, como la que ocurre durante el pensamiento, la lectura o la escritura, e incluya diferentes dominios: auditivo, motor, kinestésico y visual; así como diferentes grados de abstracción.

En este sentido, Heavey y Hurlburt desarrollaron un método de muestreo de experiencia descriptiva (DES) en el cual los participantes informaban cualquier evento mental que estuvieran experimentando al momento del estudio, encontrando cinco tipos básicos de experiencias internas, cada una de las cuales ocurre aproximadamente el 20% del tiempo: habla interior, imágenes mentales, pensamiento no simbolizado, sentimientos y conciencia sensorial.

No obstante, algunos participantes nunca experimentaron el habla interior, lo que sugiere que puede estar presente o no durante cualquiera de estas experiencias internas.

La ausencia de la voz interna

Seguramente, te preguntarás: “¿Cómo es eso posible?”. Esto es algo que también se preguntó Ryan Langdon al leer el tuit de @KylePlantEmoji en el que mencionaba la existencia de personas que no tenían un monólogo interno ya que experimentaban pensamientos abstractos no verbales, por lo que decidió preguntarle a diferentes compañeros y compañeras de su escuela si podían escuchar su voz interior cuando pensaban, quedando alucinado con las respuestas. Algunas personas  mencionaron que sólo veían las palabras o las imágenes, otros requerían hablar en voz alta para poder tener una especie de monólogo consigo mismos.

Por lo tanto, el no experimentar el habla interior no es algo nuevo y, mucho menos, anormal. Sin embargo, para quienes han escuchado esta voz interior toda su vida, resulta extremadamente difícil tratar de imaginar cómo funciona el pensamiento de quienes no la han experimentado.

Y tú, ¿escuchas tu voz interior?

Te puede interesar

Deja un comentario

NEWSLETTER

Suscríbete y recibe información exclusiva sobre nuestras novedades editoriales, promociones, descuentos y más beneficios.

LogoFooter

Política de privacidad © 2021 Larousse. Todos los derechos reservados